UFC 9: La noche en la que las MMA se quedaron sin golpes

0
1447

Te damos las gracias por suscribirte a Nuestro Canal de Youtube

Caminando por la Arena Cobo en Detroit la tarde del 17 de mayo de 1996, el peso completo de UFC, Dan Severn estaba seguro de que se llevaría la victoria en su pelea contra Ken Shamrock en UFC 9.

“La Bestia”, apodo como Severn en aquel entonces, estaba en medio de las preparaciones finales desde su onceava pelea en UFC, una revancha contra Shamrock, que había ganado su pelea previa menos de un año antes.

Pero con unas horas faltantes hasta la pelea, Severn no estaba seguro de que le permitieran caminar del vestidor hasta el octágono frente al público de su ciudad natal.

De pronto, el réferi John McCarthy llegó a la escena para confirmar que el Wayne Court Circiut le había dado luz verde a UFC 9. Pero habría varios cambios en las reglas: no se permitirían los golpes con el puño ni cabezazos.

“El día del evento, no sabíamos si se llevaría a cabo o no”, recuerda Severn. “Alrededor de las cinco, ‘Big John’, entró al vestidor y básicamente nos dijo cómo serían las reglas para esa noche’”.

Era un cambio sin precedentes para el MMA, que aún estaba en pañales y estaba en medio del apogeo de la apreciación por la violencia y la brutalidad en pro del entretenimiento. Pero Bob Meyrowitz, Director de Semaphore Enterteinment Group, la compañía que entonces era dueña de UFC, no tuvo otra opción después de que el fiscal de Wayne County y el Fiscal General amenazaran con cancelar el evento por violar las normas del estado en cuanto a los deportes de combate. Atletas como Severn, Chamrock, Don Frye y el medallista olímpico Mark Schults no tenían otra opción más que eliminar los golpes de su estrategia esa noche.

Para Severn, luchador condecorado, el nuevo conjunto de reglas altero poco su plan de ataque. Dependiendo de su “estrategia mental” y “manipulación”, Severn peleó 30 minutos llevándose una victoria por decisión dividida sobre Shamrock, cementando su trilogía de victorias en UFC, y agregando el título de la Super Pelea a su victoria en UFC 5 y al Ultimate Ultimate de 1996, el torneo de campeones. La Super Pelea, que esencialmente se redujo a derribar a su oponente, y la posición que tomó después y el control en el suelo se ganaron la distinción de ser lo peor del MMA, ya que el público de más de once mil personas coreó insultos para la pelea y sus participantes, incluso tirando basura a la jaula.

“Muchas personas odiaron la pelea y la odiaron por razones obvias. No había mucha acción. Pero el mismo tiempo fue la pelea más meditada que se haya llevado a cabo”, recuerda Severn veinte años después. “Pensé en una estrategia sobre cómo molestar a diez mil personas en una arena. Y sabes qué, tuve éxito. Molesté a todos los fans que nos estaban viendo”.

Con Severn interpretando al villano en UFC 9, el evento tuvo una salvación poco probable, un abogado de nombre Norman Lippitt, basado en Detroit y quien representaba a Meyrowitz, SEG y al UFC. Y aunque Lippitt pudo conseguir un trato entre UFC y la corte de Wayne County horas después del evento, el litigio para salvar a UFC 9 comenzó semanas antes, cuando Lippitt presentó una petición para que el caso llegara a la corte federal.

Con el juez Avern Cohn presidiendo, Lippitt y UFC intentaron bloquear la petición que pedía la cancelación del evento. Lippitt estaba convencido de que el juez al final favorecería a UFC. Sin embargo, a pesar de que Cohn favoreció a la promotora, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos revirtió la decisión, y la batalla legal regresó al nivel estatal. El juez Lombard estaría disponible hasta el 16 de mayo, un día después de la pelea para escuchar a ambas partes y resolver la situación.

“El Cobo Hall, donde se programó la pelea agotó sus entradas con más de 14 mil clientes”, comentó Lippitt. “El día que fuimos a la corte del juez Arthur Lombard, para que decidiera si apoyaría la pelea, fuimos a la corte —el lugar estaba lleno de gente, cámaras de televisión, todo por todos lados… la situación ya no podía detenerse”.

Por su parte, el juez Lombard estaba seguro de que tendría que ser un evento en el que no hubieran golpes con el puño, patadas, cabezazos ni mordidas. Pero en lugar de implementar un orden legal para los golpes, el juez simplemente declaró que la firma de abogados debía instruir a los peleadores sobre el nuevo conjunto de reglas.

Enfrentando cargos por no seguir las reglas del juez, Lippitt y Meyrowitz también sabían que la naturaleza de las reglas que había creado el juez tenía un hueco legal que podría salvar el evento.

“El juez nunca emitió una orden para que fuera cancelado, y nunca emitió una para que no hubiera golpes con el puño cerrado. La única era que les aconsejáramos no hacerlo”, añade Lippitt. Por eso no nos detuvieron. La corte nos dijo adviertan a sus peleadores que no golpeen con el puño cerrado. Y eso hicimos”.

A primera vista, la corte distrital de Wayne County estaba satisfecha con la decisión del juez Lombard. Los golpes con puño cerrado estaban prohibidos pero cuando el réferi McCarthy fue al vestidor para informar a los peleadores, fue honesto y vago con las indicaciones, lo que confundió al luchador Mark Schultz.

Schultz, quien había firmado el contrato de su pelea un día antes nunca había competido en MMA profesional antes de UFC 9. Pero cuando su compañero de entrenamiento Dave Beneteau se retiró del evento por una lesión, Schultz entró como reemplazo para enfrentar a Gary Goodridge.

Tal vez fue el conjunto de reglas lo que le dio a Schultz la ventaja sobre Goodridge, pero horas antes de la pelea el medallista olímpico todavía necesitaba instrucciones sobre lo que era permitido.

“Cuando ‘Big John’ McCarthy fue a nuestros vestidores antes de la pelea dijo ‘no habrá puños… muéstrame un puño’ así que cerré el puño y me dijo, ‘ahora muéstrame un puño abierto’ y yo extendí la mano”, recordó Schultz sobre su única experiencia en UFC. “Y me dijo, ‘no, esto es un puño abierto’ y cerró el puño, pero dejó el pulgar arriba, me dijo ‘si violas esta regla te multaremos con 50 dólares por cada ocasión’. Podremos cobrarlo en cualquier momento’. En otras palabras, pega todo lo que quieras”.

Schultz evitó los golpes durante la mayor parte de la pelea, usando sus derribos para sofocar a Goodridge en el suelo. El luchador ganó la victoria con un nocaut técnico, pero nadie le cobró las multas que supuestamente le harían.

“No había reglas claras sobre ls golpes en la pelea”, dice quien fuera el Productor Ejecutivo de UFC, Campbell McLarena y quien ahora es el presidente de la promotora Combate Americas. “Puedes tener una ley pero su no hay castigo cuando se rompe… no habrá problemas al romperla”.

Mientras tanto, tras bambalinas, Severn estaba observando las peleas preliminares, esperando ver lo que permitirían los jueces. Y aunque McCarthy hacía poco por evitar que los competidores golpearan, Severn estaba dispuesto a implementar su plan de ataque.

“En la primera pelea vi cabezazos y puños”, dijo Severn. “Escuchaba advertencia tras advertencia, pero no les dedujeron puntos ni nada”.

Aun así cuando llegó el momento de su pelea contra Shamrock, “The Beast” optó por circular por el perímetro de la jaula mientras su oponente circulaba el centro del octágono y cuando McCarthy eventualmente presionó a los peleadores para que pelearan, Severn se molestó, incluso invitando al réferi a unirse a la acción para una pelea a muerte entre los tres, pero McCarthy declinó la oferta.

Severn logró su único título de Super Pelea esa noche. La pelea aburrida, que fue producto de las reglas que sugirió la corte, fue la última pelea de Severn con UFC. También fue la última aparición de Schultz en el octágono, quien fue presionado por su empleador de aquel entonces, la Brihan Young University, para alejarse del MMA.

Y aunque la carrera del luchador en el MMA terminó pronto por que la universidad sentía que involucrarse en UFC sería malo para la reputación de la escuela, su única victoria en el octágono le dio un nuevo propósito en la vida.

“UFC 9 definitivamente me ayudó. Me ayudó a enfocarme en algo mucho más intenso e inmediato”, dijo Schultz, quien peleó cuatro meses después de que John Eleuthére du Pont asesinara a su hermano Dave. “Fue una buena victoria ya que hasta entonces siempre pensé que perdería debido a du Pont. Cuando gané terminé mi carrera como ganador. Eso me puso feliz de nuevo”.

Con Severn y Schultz aumentando sus legados deportivos esa noche, y Lippitt teniendo un único encuentro con UFC y el MMA, UFC 9 será recordado de cualquier manera por las presentaciones aburridas de la noche. Pero más allá de la batalla legal y la falta de golpes en la pelea estelar, el evento que se llamó “Motor City Madness” dejó una impresión en el deporte.

“Quería tener luchadores… para contrarrestar el dominio del jiu-jitsu brasileño… [el MMA] no había evolucionado totalmente en el golpeo y el grappling era más como lucha con un poco de golpes”, recuerda McLaren. “Fue una pelea importante ya que, si comienzas a ver que no tienes movimientos finalizadores, tener un juego de suelo sin técnicas para terminar la pelea no tiene mucho valor. Creo que es ahí donde empezó el ground and pound, fue una pelea importante para el desarrollo del deporte”.

Te damos las gracias por suscribirte a Nuestro Canal de Youtube... Dale click al ícono y síguenos

Comments

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here