La Maldición del “International Fight Week”

Te damos las gracias por suscribirte a Nuestro Canal de Youtube… Dale click al ícono y síguenos

Síguenos en Facebook para mantenerte al tanto de todas las noticias de las MMA

El evento de la semana de la lucha (International Fight Week) y que se realiza a principio de julio para aprovechar los feriados del Día de la Independencia de los Estados Unidos, siempre es uno de los focos promocionales más grandes de UFC. Desde 2012, la organización le ha dado una gran importancia a la fecha intentando poner al menos dos disputas de cinturón, además de reconocidos nombres a la cartelera. Sin embargo, durante los últimos cuatros años, todos los esfuerzos puestos en la velada han sido estériles debido a lesiones, problemas con la balanza y dopaje, causando decepciones entre los fanáticos a pocas horas de iniciarse el evento.

Este año, fue el turno de Max Holloway, campeón de los pesos plumas, quien fue retirado de manera abrupta de la cartelera a sólo dos días de llevarse a cabo el combate contra Brian Ortega y el cual serviría como coevento principal de la noche en el UFC 226. Holloway venía sufriendo algunas dolencias por culpa de una conmoción cerebral, la cual le provocó, incluso, un desmayo.

Pero toda esta secuencia de hechos desafortunados comenzó en 2015. Con menos de dos semanas para el UFC 189, el entonces campeón de los pesos pluma, ​​José Aldo, sufrió una lesión en la costilla que le impidió proseguir con su planeada defensa de cinturón contra Conor McGregor. Para la ocasión, UFC llamó a Chad Mendes para sustituirlo y colocó un cinturón interino de la categoría en juego. McGregor venció a Mendes y enfrentó a Aldo en diciembre del mismo año.

Al año siguiente, en 2016, la pelea principal para el emblemático UFC 200 sería la revancha entre Jon Jones y Daniel Cormier por el cinturón de los pesos semicompletos; sin embargo, tres días antes del evento, la Agencia de Antidopaje de Estados Unidos (USADA, por sus siglas en inglés) notificó a la compañía dueña del octágono que Jones había fallado en un examen antidopaje realizado fuera de competición, y que el atleta sería suspendido preventivamente. Anderson Silva reemplazó a Jones, pero la lucha fue movida más abajo en la programación, y la disputa del título de peso gallo femenino entre Miesha Tate y Amanda Nunes fue promovida a la posición de estelar.

En 2017, Amanda Nunes estuvo del otro lado de la moneda. El UFC 213 debería destacar la disputa del cinturón peso gallo femenino entre la luchadora brasileña y Valentina Shevchenko. Sin embargo, Amanda se retiró de la pelea el mismo día del evento, tras pasar una mala noche que la obligó a ser hospitalizada. Su equipo alegó que los síntomas pertenecían a una sinusitis crónica, por lo que la compañía decidió poner el enfrentamiento entre Robert Whittaker y Yoel Romero, por el cinturón interino de los pesos medios, como el combate estelar de la velada.

Hoy en día nos encontramos sin evento coestelar para UFC 226 y si todo sigue como estaba planeado, Stipe Miocic defenderá su cinturón de peso pesado contra Daniel Cormier en la pelea principal del evento que se llevará acabo el próximo sábado 7 de julio. Habrá que confiar que nada malo sucederá y que la cartelera se mantendrá.

Deja tu Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *